La nueva generación de Recursos Humanos

 

No-Ego y la Gestión de Conflictos

1
Posted julio 9, 2012 by Raquel in ARTÍCULOS

El ego es un concepto amplio y ha sido tratado desde diferentes ámbitos, el psicológico, el espiritual… en nuestro caso nos vamos a referir a él como  la identificación de nuestros sentimientos, acciones, palabras o emociones con nuestra esencia, nuestro yo.

Este apego psicológico determinará nuestras relaciones con las personas que nos rodean, tanto en nuestra vida personal como laboral, en función de qué nos digan y cómo lo hagan. Ante situaciones tensas, cualquier crítica o palabra mal recibida será identificada como un ataque a nuestra dignidad.

Por ello, recomendamos las siguientes acciones para evitar conflictos, establecer relaciones sanas con nuestro entorno, y afrontar las críticas de un modo positivo:

Establecer Críticas de Forma Saludable

  • Hacer referencia a la ACCIÓN

Las personas nos sentimos ofendidas cuando recibimos críticas que incluyen expresiones como “ Tú eres…” “No puedes hacer…” “ Eres incapaz de…”  Todas ellas tienen en común  que hacen referencia al ser, y no a la acción.

Si por el contrario, la crítica se focaliza hacia el hecho en sí,  la persona verá en qué puede mejorar, y sabrá cómo hacerlo.

  • Orientar la Crítica hacia una Solución

Las críticas son una oportunidad de mejora para quien las recibe, pero para ello, deben estar bien construidas si no queremos levantar barreras que nos alejen de nuestro interlocutor.

Las críticas con fundamento se basan en que analizan el problema y aportan una posible solución. Antes de hacer una crítica, plantéate qué mejoras puedes ofrecer.

Sacar Provecho de las Críticas Recibidas, Trabajando el No-Ego

No todas las personas que nos realicen críticas lo harán de la forma que hemos expuesto, de este modo, aconsejamos tomar las siguientes precauciones para que toda crítica que recibamos sea de provecho.

Cuando recibamos críticas que hagan referencia a nuestro “yo”, es probable que salte nuestra alarma interior indicando «peligro», y nos pongamos a la defensiva. Esto hará que se desate un conflicto o que nos reprimamos, en casos en los que no tengamos situación de poder, como puede ser, por ejemplo, ante un jefe.

Para evitar este tipo de frustraciones es aconsejable desapegarnos de nuestro “yo” momentáneamente, analizar qué pretenden que mejoremos, valorar objetivamente cuánta razón tienen, y de ser así, convertir la crítica en actos de mejora.

Si conseguimos este desapego, cada crítica con fundamento que recibamos, dejará de ser un ataque y se convertirá en una oportunidad de mejora,  y  se reducirán  drásticamente los impactos emocionales negativos. Es cuestión de elección.


Autor

Raquel


One Comment


  1.  
    Bertha Alicia Gutierrez

    Muy buenos
    Gracias





Leave a Response


(required)

 
GUÍA DE RRHH
 
  • rrhh indicadores
  • portales búsqueda empleo rrhh